Donetsk: dividida por una línea de fuego

Donetsk: dividida por una línea de fuego

En el este de Ucrania, Donetsk parece una ciudad fantasma desde el pasado mes de julio. Pocas tiendas abren. Las oficinas y bancos han cerrado a cal canto.br br La mayoría de los habitantes han huído de la guerra entre los rebeldes prorrusos y las fuerzas ucranianas.br br br br Un precario alto el fuego se firmó en Minsk el pasado 5 de septiembre. Aquí los militantes prorrusos de la autoproclamada República Popular de Donetsk han establecido su propio mando.br br La industria regional se ha ralentizado: el sector químico y más de la mitad de la metalurgia no funcionan. Y la mayoría de las minas de carbón han sufrido daños o han sido destruidas. br br En la localidad de Trudivske, a las afueras de Donetsk, esta mina ubicada a menos de un kilómetro de la línea de fuego ha sido bombardeada. br br Cerca de 200 mineros de los más de 1.500 que antes estaban empleados, sigue trabajando aquí, pero su tarea ahora es la de reparar la mina. br br El director de la mina, Sergey Maltsev, muestra un proyectil que cayó en el sitio y asegura que no le ha quedado más remedio que interrumpir la producción.br br “El 2 de agosto, hubo otro intenso bombardeo, y desde entonces no han cesado. Por eso los trabajadores tienen miedo a bajar a la mina. Trabajaron hasta el 15 de agosto, pero como responsable de lo que pueda ocurrir, no les puedo mandar a trabajar a la mina, ya que bajo las bombas el material puede estropearse y los mineros podrían quedar atrapados sin poder rescatarlos “.br br La mina, propiedad del Estado ha pasado de facto bajo control de la República Popular de Donetsk cuyas nuevas autoridades decidieron que las existencias serían distribuídas gratuitamente a los hogares que se calientan con carbón. br br Un gesto que no llega a compensar la inquietudes de la población. En esta zona residencial bajo control de los rebeldes separatistas, los residentes expresan su hartazgo de la guerra, aunque algunos, como este minero creen que la lucha es justa.br br “Yo veo las cosas de manera diferente, asegura Gregory Kalugin. Estamos en un territorio que ni es Rusia, ni es Ucrania, somos un país aparte que va a desarrollarse y que tendrá buenas relaciones tanto con Ucrania, como con Rusia. Debemos ser una zona de seguridad, el tipo de territorio con el que Ucrania soñaba.”br br Esta mujer se queja de las condiciones de vida:br br “Hace tres meses que no tenemos electricidad. Todas las líneas de corriente eléctrica están estropeadas por los combates. No tenemos iluminación en las calles, ni en las casas. El agua nos llega de manera intermitente, pero la mayoría de las veces, no hay. ¿Y usted ha visto los conductos del gas? Tampoco tenemos gas, porque la metralla de los obuses ha estropeado todas las tuberías y nos han cortado el gas.”br br Igual que este minero, Gregory Kalugin, que lleva meses sin cobrar: br br “No recibimos nada: trabajamos, pero no está claro si nos pagarán o no. Uno se pregunta si al menos recibiremos algo.”br br En la región de Donetsk, el aeropuerto es el lugar en el que los enfrentamientos son más violentos… br br varias decenas de personas han muerto en los combates durante las últimas semanas. br br br br Al oeste de la mina de Trudivske, nos dirigimos a otra zona sensible. Vamos a dar un rodeo, por motivos de seguridad.br br A unos kilómetros del sector residencial de Mariinka bajo control de las fuerzas ucranianas, los rebeldes prorrusos han establecido puestos de control. br br No lejos de allí, hay intercambio de fuego de mortero y obuses a lo largo de la línea del frente.br br Llegamos a Mariinka, localidad bajo la autoridad de Kiev. La ciudad está devastada por los combates incesantes, nos encontramos con Galina Malista, una residente exasperada:br br “Nuestros hijos están desocupados, no pueden ir a clase. Una escuela que hay allí ha sido destruída. Y otro colegio que hay allí cerca ya no tiene ventanas. Los niños no van al colegio y nada funciona normalmente aquí en Mariinka. Gracias a Dios, tenemos electricidad, pero no tenemos gas, ni agua y sobrevivimos como podemos. Afortunadamente tenemos un coche para hacer las compras y traer comida. En general nadie se preocupa por nosotros, ni la República popular de Donetsk, ni Ucrania. Pasan de nosotros, símplemente porque no nos necesitan.”br br Y esta mujer mayor, que vivió el periodo comunista y ahora le toca sobrevivir a esta guerra, asegura burlona, que cualquier tiempo pasado fue mejor:br br “¿Qué tipo de ucranianos somos? Sé hablar muy bien ucraniano, también hablo ruso. Así nos enseñaron con Yosif Vissarionovich Stalin y ahora, en este caos, los niños pequeños, ya van por ahí y se comportan de cualquier manera.” br br Retomamos la carretera principal hacia Donetsk junto a la línea de fuego. br br Cruzamos un control del Ejército regular ucraniano. Los soldados están intranquilos.


User: euronews (en español)

Views: 46

Uploaded: 2014-10-17

Duration: 08:30